Inalterable
Cada factura se firma electrónicamente y se guarda en un registro que no puede modificarse a posteriori. Si alguien intenta cambiar una factura emitida, el encadenamiento se rompe y es detectable.
Desde 2027, todas las empresas y negocios deben emitir facturas con un sistema certificado (Verifactu). Esto es lo que cambia, cuándo, y cómo cumplir sin perder un viernes de trabajo.
Verifactu es el sistema de verificación que la AEAT (Hacienda) exige a cualquier software que emita facturas en España, regulado por el Real Decreto 1007/2023. En la práctica: tu programa firma electrónicamente cada factura, la encadena con la anterior mediante un hash SHA-256 y genera un QR con el que cualquiera puede validar la factura contra Hacienda.
Lo importante: no es opcional. A partir de las fechas clave no basta con emitir PDFs bonitos desde Word, Excel o una plantilla casera. Tu software tiene que ser Verifactu-compatible y tú, el profesional, eres responsable de que lo sea. No Hacienda, no tu gestor. Tú.
Los tres principios que Hacienda exige que cumpla tu sistema de facturación.
Cada factura se firma electrónicamente y se guarda en un registro que no puede modificarse a posteriori. Si alguien intenta cambiar una factura emitida, el encadenamiento se rompe y es detectable.
Cada factura lleva un hash SHA-256 que la enlaza con la anterior. Es como una cadena de bloques: no puedes borrar una del medio sin romper todo el histórico.
Cada factura incluye un QR único. Tu cliente (o Hacienda) lo escanea, accede a la AEAT y confirma al instante que la factura existe y es legítima.
Tras el aplazamiento publicado en el BOE, éstas son las fechas vigentes.
Toda persona jurídica sujeta al Impuesto sobre Sociedades debe facturar con un sistema Verifactu. Se incluyen comunidades de bienes y entidades sin personalidad jurídica propia que emitan facturas.
Los negocios en estimación directa (normal o simplificada) deben cumplir Verifactu. Los que están en estimación objetiva (módulos) quedan exentos mientras sigan en ese régimen.
Los fabricantes de software de facturación ya debían tener sus sistemas adaptados a Verifactu desde esta fecha. Por eso BeeL. ya cumple, y por eso cualquier proveedor que todavía no lo haga está incumpliendo.
Los requisitos mínimos que marca el RD 1007/2023. Si a tu software le falta uno, ya no es legal.
Firma automática del registro de facturación en cada operación, generada por el software y verificable ante la AEAT.
Cada factura contiene un hash que la enlaza con la anterior. La cadena completa es imposible de alterar sin que se detecte.
QR único en cada factura que permite a cualquiera (tu cliente, un inspector) verificar al instante que la factura está registrada.
El fabricante del software debe presentar una declaración responsable ante la AEAT comprometiéndose al cumplimiento.
A partir de la fecha de obligatoriedad, estas prácticas son ilegales — aunque llevas décadas haciéndolas.
Las plantillas caseras ya no valen. Un PDF generado a mano no es trazable ni verificable, así que Hacienda no lo acepta como factura legal.
Aunque ese programa sea "de toda la vida", si su fabricante no ha presentado declaración responsable ante la AEAT, estás incumpliendo tú.
Las facturas manuscritas o con talonario mecánico ya no son válidas. Tienes que emitirlas desde un sistema informático certificado.
Si te equivocas, emite una rectificativa. Editar una factura ya registrada rompe el hash encadenado y es detectable por Hacienda.
Las dudas más habituales sobre la obligatoriedad de Verifactu.
A todos los negocios en estimación directa (normal o simplificada) a partir del 1 julio 2027, y a todas las sociedades desde el 1 enero 2027. Los que tributan en módulos (estimación objetiva) están exentos mientras sigan en ese régimen. Si emites cualquier factura en España por tu actividad profesional, casi seguro estás dentro.
No. A partir de la fecha de obligatoriedad, las facturas tienen que salir de un software certificado con firma electrónica, hash encadenado y QR AEAT. Ni Word, ni Excel, ni plantillas PDF caseras, ni talonarios en papel.
No es obligatorio en todos los casos. Hay dos modalidades: Verifactu (envío automático a la AEAT tras cada factura emitida, más cómodo y recomendado) y modalidad alternativa (guardas los registros localmente y los conservas 4 años para posibles inspecciones). Tu software debe permitir al menos una de las dos.
Las sanciones por usar un sistema no certificado pueden llegar a 50.000€ por ejercicio. Además, cada factura emitida sin cumplir requisitos puede acarrear multa adicional. Es mucho más barato migrar a un software certificado que arriesgarte a una inspección.
Automáticamente. BeeL. ya es 100% Verifactu-compatible: cada factura se firma, se encadena con hash SHA-256 y lleva su QR AEAT. No tienes que activar nada ni pagar un módulo extra. Pruebas gratis en sandbox y, en producción, pagas por volumen desde 15,90€/mes — cumpliendo desde el día 1.
Desde 15,90€/mes. Sin permanencia. Configuración en menos de 5 minutos.
Prueba gratis sin límite de tiempo · sin tarjeta · 100% cumple con RD 1007/2023